Un viaje a través del tiempo: Concierto de Johann Sebastian Bach

Un viaje a través del tiempo: Concierto de Johann Sebastian Bach Bajo la bóveda estrellada de un antiguo auditorio, donde la madera tallada susurra historias de siglos pasados, los acordes de un clavecín anuncian el inicio de una velada única: un concierto dedicado a la obra de Johann Sebastian Bach . La luz cálida de las arañas de cristal baña a la orquesta barroca, cuyos músicos, vestidos con elegancia sobria, ajustan sus instrumentos con la precisión de un reloj suizo. El director levanta su batuta, y el aire se llena con la primera nota de la Suite Orquestal No. 3 en Re Mayor , cuyo famoso Aire despliega una melodía que parece tejida con hilos de oro. Los violines entrelazan sus voces en contrapuntos impecables, mientras los chelos sostienen una base grave que resuena en el pecho de los espectadores. Es imposible no dejarse llevar por la perfección matemática de la fuga, donde cada línea melódica persigue a la otra en un baile intelectual y emocional. El programa avanza con las Variaciones Goldberg , interpretadas por un pianista que transforma el teclado en un universo de sonidos. Cada variación es un mundo propio: unas veces juguetona, otras profundamente introspectiva, pero siempre llevando la impronta de Bach, ese genio que convirtió lo complejo en sublime. La audiencia, en un silencio reverencial, parece contener la respiración ante pasajes donde las notas se multiplican como estrellas en una noche sin luna. Pero el clímax llega con la Pasión según San Mateo . El coro, vestido de negro, eleva sus voces en un lamento colectivo que narra la crucifixión de Cristo. Los solistas, con una interpretación cargada de dramatismo, dan vida a las palabras del Evangelio, mientras la orquesta teje un tapiz sonoro que oscila entre la desolación y la esperanza. En el Coro final , las trompetas irrumpen con un mensaje de redención, y el público, con lágrimas contenidas, aplaude con una ovación que dura minutos. Al finalizar, mientras los músicos abandonan el escenario, queda la certeza de que Bach no es solo música: es un puente entre lo humano y lo divino, un recordatorio de que, incluso en la era digital, la belleza atemporal de su legado sigue vibrando en cada cuerda, en cada respiración, en cada corazón que se deja tocar por su genio. ¿Quién dijo que la música barroca es cosa del pasado? En conciertos como este, Bach resucita, y con él, nuestra alma. 🎻✨

2025-07-26 20:00:00 Europe/Vienna